El final de la sonda espacial Cassini

La sonda espacial Cassini se destruye en la atmósfera de Saturno: cuáles fueron sus descubrimientos más asombrosos.

Después de 20 años en el espacio y 13 dando vueltas alrededor de Saturno, y luego de echarle un último vistazo a Saturno y sus lunas, la sonda espacial de la NASA Cassini se estrelló contra la atmósfera del gigante gaseoso.

Se estima que su velocidad de ingreso alcanzó los 120.000 km/h.

Al desintegrarse en su atmósfera, la sonda pasó a formar parte del planeta que estudió durante 13 años.

Este momento marcó el final de un viaje de 8.000 millones de kilómetros que se inició en Cabo Cañaveral, en Florida, en 1997, y que llevó a la sonda alrededor de Venus y Júpiter de camino al planeta anillado

Géiseres

Las misiones Voyager en los años 80 revelaron que la luna de Saturno Encélado, de 500 km de ancho, tenía una superficie lisa, y por ende relativamente joven, que debía ser renovada por un proceso aún desconocido.

Pero fue la sonda Cassini la que descubrió géiseres de agua helada en el polo sur de esta pequeña luna.

Estos chorros de agua salen disparados a una velocidad de 1.300 km/h por unos conductos que están conectados con un océano salado bajo la capa de hielo.

Anillos dinámicos

Cassini reveló que el sistema de anillos de Saturno es un ambiente dinámico.

De hecho, los anillos son un laboratorio para entender cómo los planetas se forman alrededor de estrellas jóvenes.

Científicos creen que la forma en la que las lunas crean espacios entre los anillos puede ser similar a la forma en que los cuerpos grandes se formaron a partir de los discos de polvo y gas que orbitaban alrededor del Sol hace miles de millones de años.

Tormentas poderosas

La sonda de la NASA observó tormentas gigantes en ambos polos del planeta.

Para poner esto en perspectiva, mencionemos que el ojo del huracán en el polo norte de Saturno tiene 2.000 km de ancho. Es decir, es 50 veces más más grande que el ojo del huracán promedio en la Tierra.

El ojo de la tormenta en el polo norte gira dentro de una misteriosa corriente de aire de seis lados.

Nadie sabe cómo se formó esta corriente hexagonal ya nunca se ha visto algo semejante en otros mundos.

 

Hasta su último suspiro

La sonda pudo aprovechar estos últimos momentos al máximo, haciendo la mayor cantidad de observaciones posibles, antes de desintegrarse por completo en la atmósfera de Saturno.

«La misión Cassini nos ha enseñado tanto. Y a mí, personalmente, me alegra el hecho de que continúe enseñándonos hasta sus últimos segundos de vida», reflexionó Curt Niebur, científico de la misión en la sede central de la NASA en Washington DC.

 

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